Luis – Crónica Las Ubiñas

Llegó, sí, llegó. Carrera de las Ubiñas. Sin estar seguro de querer correr me planté en la salida, a ver qué podía pasar.

Antes, momentos de risa que parecen mentira. Buscas el dorsal, miras las listas… PUM, aquí estoy! 326… OK, vamos a pedirlo. DNI, talla de la camiseta y bolsa del corredor. Miro que vaya el dorsal… todo en regla. Volvemos al vehículo que dejé aparcado sutilmente en una curva para poder salir empujándolo (lleva mal un mes, no arranca a llave, hay que empujarlo). Pero cuál es mi sorpresa! Al llegar veo que uno ha conseguido meter el coche justo delante a solo unos centímetros. “Joder, que mierda… a ver si cuando yo venga no está ya”. Sigo con los preparativos a más de 45 minutos de mi salida. Me lo tomo con calma.

Camino hacia la salida, que a las 9 toman los de la carrera larga. Saludo a algún participante, hablo con Avelino, a ver cómo está de la caída y decido subir unos 200 metros a grabar a los corredores.

Faltaban más de 20 minutos, así que fotos pal wasap sin cobertura, y llega el sonido de un volador. Ya salen. En nada pasan por mi lado. Eran unos cuantos! Recojo, bajo para mi salida y a mi camino me pregunta una chica qué ha pasado, si me he caído o qué. Yo atónito a sus palabras le digo “no, nada. Si yo salgo ahora a las 9:30”. Me miró tan raro que pensé que habían salido las dos carreras a la vez…

Sigo bajando y encuentro a María del Castillo que me vuelve a parar, y lo mismo.” Que salgo ahora a las 9:30!” Me dice “no, tú llevas el dorsal de la larga”. Miré para él y descubrí  que no llevaba el 326, si no el 226, que estuvieron buscando porque el chico no aparecía. Al final me dieron otro número… (claro, pensé, yo taba en mi mundo a 300 metros cuando hablaba el speaker). Me lo quitan y a los 2 minutos me traen el 326 jajaja.

Ya había empezado mal no desayunando, olvidando los bastones… seguía pensando en pirarme. Me mezclé entre los corredores y me encontré a Guillermo y a lo tonto pasé el control de material y me vi tomando la salida.

IMG-20170620-WA0015

Hacía calor pero no lo suficiente para llegar a incomodar, al menos a mí. Primeras cuestas a rebufo, primeros adelantamientos. Espectacular el sitio, unas vistas bonitas y unos caminos muy marcados por el paso del tiempo.

Todo era subir. Un poco de llaneo para recuperar, pero subir con calma grabando y sacando fotos. Hice cumbre, paré en todos los voluntarios a hacerme una foto con mi “pollo-apoyo” jajaja. Para Manuel, que está cerca de su meta, pero se le está complicando la cosa.

IMG-20170620-WA0013

Va por usted, maestro!

Comencé a bajar, a ritmo, con Guillermo, y juntos hasta el avituallamiento. Pregunto por dónde hay que tirar. “Después de esas rocas”. Joder cuando lo ví… menuda canal! No se veía el final, solo corredores. A esto miré a ver dónde estaba Guillermo y ya no le ví más.

IMG-20170620-WA0009

Hala, pues nada, con calma. Éste tramo era unido, tanto carrera larga como corta. Así se me hizo más ameno. Yo a mi ritmo iba pasando corredores jodidos, mareados tirados a la sombra de las rocas, siempre interesándome por si están bien.

Llegamos al punto de separación. Quince por aquí, el resto por allá. Te paras y miras la subida. De la que me he librado, madre… aunque picaba el gusanillo. Tiré por mi lado, y era subida también.

IMG-20170620-WA0003

Pero una subida circular, esquivando el pico de la larga, pero uniéndonos en nuestra cumbre con su bajada, donde había otro avituallamiento, y donde te encaminabas hacia, para mí, la subida más dura. Eché manos al suelo y todo para ayudarme. Iba en un grupo de la grande, donde estaba Luis Vélez.

IMG-20170620-WA0008

 

IMG-20170620-WA0011

Cumbre, y hala, para abajo. Bajando bajando muy llevadera, caminando como iba yo, y con mi cabeza llena de pájaros. Unos metros de subida y ya empieza la bajada al último avituallamiento. Me cruzo con Pedro Cuenca a 1 metro, y como no me dice nada le saludo yo (Qué pasa Pedro!). Me dice que no me vió llegar… a un tío de amarillo chillón con una gorra amarillo chillón, casi caminando jajaja… pues será que no me vió.

Entro al refugio y pregunto cuánto queda a meta…  8 km me dicen. Frío no… lo siguiente me entró en el cuerpo. Vaya 7 km más largos madre mía. Relleno la mochila, como 2 trozos de sandía, una gominola… y vamos a por otros 8 jajaja.

IMG-20170620-WA0007

Comienzo a subir por donde veía a todos ir y me paran. “No no, tú eres de la corta, tú sal por la derecha del refugio, no te quedan ni 2 kms”. Eché las manos a la cara, me reí de mí, y nada, para abajo por otro lado. Bajada muy técnica, solo piedras y más piedras hasta meta. Me comprueban la mochila, y hala, a beber algo que ni me entraba, porque había estado hacía 10 minutos rellenando las cosas. Vuelvo a ver a Cuenca, donde me dice que no me vió llegar y que se me veía muy entero. Claro, entre que caminé cuando había que correr e hice el zombi cuando había que caminar… no estaba cansado, es más, iba a hacer 8 kms de más jajaja.

IMG-20170618-WA0006

Para rematar, llego al coche, y cuál es mi sorpresa… el de delante sigue pegado. Me cambio con calma… baja gente y gente… pero no él. 42 minutos tardó el tío en bajar. Le pedí amablemente si podía apartar el coche. Y accedió. Empujón, coche arrancado y de vuelta a casa fue cuando el móvil recuperó la cobertura, y eso que en algún momento de la carrera la tuvo.

Sin más, repetiré, con más moral, FIJO!

III Espeleo Trail Cueva de Valporquero

Prólogo: SONIA RUBIO

Os preguntaréis cómo ha sido el proceso por el que una caravana de Motopollos ha desembarcado el 4 de junio en el III Espeleo Trail Cueva de Valporquero, en León. Todo comenzó allá por el mes de mayo con esta señora Motopollos con la boca abierta ante la majestuosidad de las maravillosas Cuevas de Valporquero… alguien me dice que aquí creo que se hace un trail, búsqueda por Google y… en un mes resulta que se va a celebrar esta original carrera. Esta señora lianta lo comenta por el grupo Motopollos como quien no quiere la cosa y ya no hay vuelta atrás. Empieza la planificación de lo que acabó siendo un día espectacular.

Os creeréis que como somos todos unos corredores de los más entregado, cuando hablo de planificar una carrera me refiero a estrategias, desniveles, tiempos de corte… oye! Que somos Motopollos! Nuestros planes son quien lleva el postre, la caja de sidra, la tortilla… Me diréis, pero si la organización os invitaba a corredores y acompañantes a una chorizada… ya , ya… pero por encima de todos somos asturianos y no sea que nos vayamos a quedar con hambre.

Llegó el gran día y allí nos presentamos nuestro presi Luis, Agus, Tote, Torres, Javi, Diego, Álex, Sonia y Manu de fotógrafo. También Mila y Chechu que ese día fueron un poco Motopollos, y Alejandro también para inmortalizar nuestra gesta. Cargamos los coches con nuestras familias y comida como si fuéramos a pasar un mes fuera de casa. Que se note que venimos de Asturias!

CRÓNICA POR… JAVI VIGÓN

Llegaba a Valporquero con todos los “deberes” por hacer, no había mirado el perfil, no sabía cuántos avituallamientos había, donde estaban, de qué tipo eran… por no saber no sabía ni cuantos kms teníamos por delante… un desastre de planificación total y absoluto, con lo cual traté de poner la oreja bien cuando dieron las instrucciones antes de salir, pero claro, la Ley de Murphy es como es y el altavoz era malo no, lo siguiente, vamos que no se entendía un pimiento, con lo cual, ¡a la aventura!

Pum, salida, aún no me moví ni un metro y ya veo a los “pro” corriendo como centellas por el aparcamiento. Salimos los de la cola, unos metros por asfalto y giramos a la derecha para coger una senda que sube cuesta arriba. En nada nos metemos en el bosque, un hayedo espectacular, con todos los troncos cubiertos de líquenes y casi sin sotobosque. Una pasada. El suelo es una alfombra de hojas, vamos en fila india siguiendo las marcas, no me parece que haya sendero alguno. La cosa se pone pindia de verdad, todo cuesta arriba, suena el reloj piiii, miro, 2 kms, buff, 25 minutos para hacer 2 kms, esto promete…

18891585_10211641485706776_502139788606133739_o

Subimos, subimos, subimos, árboles y mas árboles, piii, 3 kms, por fin va clareando el hayedo, ya se ve la salida, llegamos arriba, vistas tremendas, se ven al fondo las minas de la Vasco-Leonesa en la zona de Gordón, hacía el sur se intuye la meseta. No hay tiempo para contemplar el paisaje, comenzamos el cresteo hacia el noroeste sobre un terreno calizo bastante incómodo para correr, después de un rato comenzamos a bajar hacia un prado, cogemos un sendero y ¡el último que apague la luz!, todos a correr cuesta abajo, la galopada no dura mucho, pronto entramos en una zona de subebajas donde está el primer avituallamiento, km 4 y pico, ¡50 minutazos! casi nada…

Después de beber vamos unos cuantos de chachara, el terreno es propicio, km 5, km 6, de repente oigo por atrás, “yo que vosotros no miraba a la izquierda”, evidentemente miramos todos… paredón al canto con su típica fila de “hormiguitas” de colores serpenteando hacia arriba. Pues nada, a subir tocan, segunda subida fuerte del día, subo con calma, comentamos que no es para tanto. “Ya”, dice el cigua de turno, “ esta es la más light, la gorda de verdad es la siguiente”. Así que, venga, too p’arriba, cresteo y bajada con algún paso complicadete donde tengo que recurrir a las 4 patas para evitar hostiarme. Llegamos a un regatu. Hombre, que bien, por fin algo de barro. “Pasa mejor subiendo algo hacia la izquierda”, me chilla un voluntario desde atrás. Bah, me va a asustar a mí esta mierda de barro, ¡de frente!… plas, me hundo hasta la rodilla. “Ya te avisé” oigo desde atrás… después del barro sendero hacia arriba, llevo delante a una chavala del “Tortugas trail León” que me lleva con la lengua fuera. Joer, con la tortuga, si llega a ser gacela no lo cuento. Salimos a una pradería amplia, me recuerda a la Vega de Camayor en Somiedo. Da gusto correr por esta alfombra verde. Alzo la vista y veo lo que nos espera, la fila de hormiguitas de colores está subiendo un pico al otro lado de la majada. Ale, p’arriba otra vez, tercera subida del día, esta es seria, todo para arriba, primero a dos patas, en ocasiones a cuatro. Coronamos y el voluntario de arriba aprovecha para soltarnos el archiconocido chiste del ascensor, “vaya subidita, ¿eh?”, “¿Cómo no cogisteis el ascensor? ¿no lo visteis? Estaba ahí al lado, jua, jua, jua”. La bajada la hacemos por la vertiente norte, tira el aire que da gusto, me quedo tieso en cuestión de minutos. La bajada se me hace pesada, el terreno es incómodo. Llegamos a una senda, la seguimos hasta cruzar un riachuelo, al otro lado una pista y el segundo avituallamiento, paro a beber, al fondo se ve Valporquero. “Ya está chupao” me dice la voluntaria, ahora toca correr pista adelante hacia Valporquero. Miro el reloj, la hostia, 1h 40’ para hacer 8 kms…

Llegando a Valporquero no llegamos a entrar. Justo antes giro a la derecha y p’arriba otra vez. Valporquero está en una cresta entre dos peñas, subimos a la que está más al oeste, enfrente veo que la meta está en la otra peña, muchas hormiguitas ya están entrando. Llego a la cima y toca bajar por una pequeña canal bastante pindia, en un paso echo culo a tierra y acabo saltando. Entro en el pueblo, dos calles y bajada por praos hasta la entrada de la cueva. En la bajada están Manu y Loli cámara en mano. Foto, saludo y a la cueva.

18880281_10211636968953860_3585744712636812607_o

Foto de Manu Sainz

Para entrar a la cueva hay que saltar un cierre de maderos y cruzar un río .Cagunfrós que torpe soy pa esto, las OCR desde luego que no son lo mío. Resbalón, pie al agua y pa la cueva. Chof, chof, chof me hace el playero derecho al pisar. Entramos y salimos por el mismo sitio, con lo que nos vamos cruzando todos. No hay orden ni concierto, unos salen por la derecha y otros por la izquierda, no tengo ni idea de qué lado es el bueno, así que p’alante y a esquivar al que venga. La cueva es una pasada, la geología de BUP ya me queda bastante lejos. “¿Los pingorrios estos que cuelgan son estalagtitas o estalagmitas?”Ni idea, y además, no hay ni tiempo ni cobertura en el móvil para mirar la wikipedia, habrá que volver otro día y pagar la visita guiada. Salimos de la cueva y nos metemos en otra galería que nos lleva al aparcamiento. Ya solo queda subir la última cuesta hasta La Atalaya, donde está la meta. El ambiente es magnífico, gente animando por todas partes, me quedo sin aliento de tanto dar las gracias. Me cruzo con los compis que ya acabaron y están bajando: Sonia, Tote, Torres. Arriba en meta está Luis el presi con la cámara para inmortalizar el momento. Por fín meta, 2h 10’. No estuvo tan mal, correr no corrí un pijo, pero prestar me prestó asgaya.

 

 

CRÓNICA POR… LUIS

Salimos de casa con la sonrisa puesta,

Hoy me he levantado con ganas de saltar,

La niebla de la mañana nos quiere apagar,

Pero un aire freso nos vuelve a despertar.

 

La ciudad parece dormida,

Hoy es nuestro día y nadie nos lo va a arruinar,

Torres en la esquina espera para la salida,

Yo sé el camino y se lo voy a mostrar.

 

Vamos en camino con ganas de mear,

Una paradita y la gente nos mira al pasar,

Llegamos a la cueva y vamos a disfrutar,

Todos en la foto, que vamos a empezar.

 

Juntos en la salida comenzamos a arrasar,

Agus se distancia, quiere terminar,

Luis le persigue, le va a delantar,

Los demás empiezan a sudar.

 

Subimos el primero de los cuatro,

A ritmo, sin parar,

No queremos ni mirar atrás,

Disfrutamos de las hojas que nos hacen recordar

Esa subida de las cascadas de Bufarán.

 

Comenzamos una pequeña bajada, quiero dar más,

Miro a Agus a lo lejos, lo veo acercar,

Segundo pico alucinante, se hubo que ayudar

De las manos para poder escalar.

 

Gran bajada por rocas y canales, con gran visibilidad, el día perfecto para enmarcar.Seguimos esperando a Agus, pero no acaba de llegar… Salimos al pueblo camino de la cueva, ahí un gran Manu nos anima sin parar y nos saca una foto para poder fardar.

Entramos en la cueva y no se ve una torta. Escaleras para bajar, así que escaleras para subir, y salida, no sin la foto de Alejandro.

18922501_318311278604425_7328209406241907513_o

Salida al parking y subida a meta, que vaya subida, con ánimos de Natalia y Lucía que no hacía más que esperar. Con ella de la mano le decía que tirara, que ya no podía más.

18814794_10210843573897682_3290114691274865238_o

1h38’ al final, y un ataque repentino de hipo y tos y las fotos de rigor nos hicieron perder la entrada de Agus y Álex (sorry). Sin pensar me coloqué a sacar fotos y a esperar al grupo. Poco a poco llegaron sin poder parar, todos contentos, con ganas de saltar.

Cervecita y comidita de rigor esperando los premios. A Mila le tocó subir al pódium. Luego a por el chorizo y una caña, pero como era poco, fuimos a por nuestras reservas y nos pegamos un festín, con postre casero y todo.

Charlas y risas con gente que se conoce de muy poco pero con algo en común: lealtad y muchas fotos para el recuerdo.

IMG_7767-01

 

Para terminar bajamos a una playa en el río Torío… o algo así… Merendola, como no, café y vuelta que ya ye hora. Día chulo entre los que más se disfruta. GRACIAS CHICOS!

 

APUNTES POR… AGUS

Yo tengo poco que añadir. Después de una introducción graciosa, de las que prestan, de Sonia, de una crónica de Javi con detalles del paisaje que yo nunca suelo dar, y de la innovadora poesía de Luis… yo, cronista habitual, puedo quedar perfectamente relegado de mis funciones en cualquier momento. Así que voy a dejar aunque sea una pequeña lista de mis impresiones en esta carrera. Allá van!

  • Orgulloso de que uno de los Motopollos que hemos tomado “prestados” para esta carrera haya corrido por fin con la camiseta de Motopollos, es más, con mí camiseta negra.

19073012_10212541408230838_1725528451_o

  • En la primera subida, la del hayedo que dice Javi (yo no distingo hayas de chopos), impresionado ver como el presi Luis , cuando todos subíamos ya caminando apoyando las manos en los cuadríceps para hacer fuerza, nos pasa por fuera de la línea como un obús. Iba a darle una palmada en la espalda a modo de ánimo y casi no logré darle. Qué tío!
  • Una pasada de paisaje. No suelo fijarme mucho en eso, pero esta vez, era para fijarse. Tanto en las cimas como en la cueva, digno de ver todo ello, aunque la organización en la cueva fuera pésima. Una cosa no quita la otra.
  • Por una vez, me hubiera gustado llevar el móvil encima. Enfocando la tercera subida, y la más dura de todas ellas, la vista era impresionante como pocas veces. Un reguero de gente ya subiendo, Luis llegando a la base, a punto de empezar, y yo más lejos, viendo toda la subida… hasta donde se podía… porque una capa de niebla la tapaba e impedía ver dónde terminaba aquello. Una foto de ese panorama habría sido un lujo.
  • Después de varias torceduras pequeñas de pies (el terreno era propicio), y una caída de las mías (tercera igual, rasguños en rodillas, cadera, espalda…)… con Luis minuto y medio  o 2 minutos por delante aprox, después de llegar a la cima de la subida que acabo de comentar, decido empezar a bajar con tranquilidad… y cuando más tranquilo estaba yendo… llegó la “avería mecánica” que casi acaba con mi día y con bastantes más días similares. Se me pasó por la cabeza que las carreras de Babia, la Batallona, la Mudrera, que ya están cerca y que tanto me gustan, se acababan de esfumar por un mal apoyo.
  • Pero no. Como siempre digo, no es tan fácil tumbar a un Motopollo. Se necesitan mucho más que un par de crujidos para acabar con cualquiera de nosotros. Rechacé la ayuda de un par de chavales que querían avisar de que vinieran a recogerme. De ninguna manera. No les voy a dar el disgusto a los compis de que un día así se estropee por una lesión. Pensé esperar a que alguno de los Motopollos que venía por detrás me echara una mano… pero aún quedaban 8 km, no les iba a estropear la carrera. Y además, no sabía ni dónde estarían… así que… palante. Por suerte es menos grave de lo que parecía en un principio. Empiezo a poder apoyar algo. Las bajadas casi andando, o totalmente andando, y los llanos y subidas a trote y sufriendo. Pasé por el avituallamiento del km 9 manteniéndome bien recto para que no me obligaran a abandonar la carrera (totalmente verdad, incluso sonriendo y hablando con la voluntaria… hay que despistar!). No mi pierdo yo una foto corriendo en la cueva de Valporquero por nada del mundo! Ya dentro de la cueva tuve el mayor de los cuidados, y en la salida por la galería y en el repechaco a meta aprieto todo para poder correrlo y que nadie me vea cojear. Incluso dejo atrás al grupo en el que iba. Cabeza alta siempre!

18880280_1134762240000835_2723240548904469394_o

  • 129 carreras, y primera vez que al terminar hay que pasar por el “mecánico” con desperfectos serios, que pudieron serlo mucho más. Ya tocaba. Ahora a recuperarse para Babia. Lo importante es que todos acabamos la carrera, del primero al último, unos más sobrados, otros hechos polvo (Torres, va por ti. Se te veía fundido al llegar, pero mantuviste el tipo como un campeón), y que pasamos un día de auténtico lujo después. Risas varias, comida variada también, y momentos que espero no tardar 129 carreras en volver a repetir. Hay que convertir esto en una costumbre!!!
  • Y como siempre digo, el equipo somos todos, corredores, acompañantes e incluso alguno más que no siempre puede estar presente. Que mejor foto para representar esto…

18880101_10211636979154115_3744407577360298744_o

PD: Hablamos solo 4. Y ya podemos ver que las carreras son muy diferentes dependiendo de quien las corre. Si hubieron escrito todos… tendríamos 10 o 12 historias muy diferentes de una misma carrera. Es lo mejor de todo esto!!

A pesar de todo… creo que me quedé sin foto en la Cueva… pero da igual. Orgulloso de haber sido capaz de llegar (creo, no sé si orgulloso si asustado por demostrar una vez más estar algo loco…) y sobre todo orgulloso de toda esta gente de la que me rodeo!

Rock’n’Roll Maratón Madrid 2017 – Agus

Por el Arco del Triunfo. O en éste caso, estando en Madrid, sería más propio hablar de la Puerta de Alcalá. Llamémoslo “J”. El caso es que por ahí es por dónde yo me pasé mis límites en éste maratón.  Por la “Puerta de Alcalá”.

2. Puerta de Alcala

Las horas previas al maratón fueron tranquilas, y en ellas seguí mi rutina habitual antes de las carreras. Mientras otros maratonianos tomaban algo sentados tranquilamente en las terrazas de Madrid, aprovechando de vez en cuando para, discretamente, estirar los gemelos (postureo…) y lo que se terciara, yo prefería caminar sin parar de un lado a otro. Y mientras otros cenaban sus platos de pasta o paella con agüina de la fuente yo me decantaba por unos huevos rotos con jamón y patatas fritas en la bendita Plaza de San Miguel. Con su cervecina, obviamente. ¿Con qué va a ser si no? ¿¡Cón horchata!? ¡Eso sí que sienta bien!

Y llegó la noche, y proseguí con el punto clave de mi rutina habitual: no dormir un carajo. Hostal bueno, bonito y barato. O bueno… más bien… barato, barato y… barato. Y así nos fue. A la cama algo más tarde de lo debido, como siempre, y luego… la selva es silenciosa al lado de ese hostal. Tarzán era un privilegiado. Claridad que se colaba por la ventana, por la rendija de la puerta, por un cristal translúcido que daba a otra habitación… discusiones en el pasillo a las 4 y pico de la mañana, que me hicieron incluso pensar que iba a tener que salir a echarle una mano al recepcionista, que llega gente con unas melopeas que mete miedo…  ruidos de los baños, que al ser baños compartidos, entraba bastante gente…¡Qué desesperación! Aunque sé yo de una que durmió plácidamente pasando de todo… igual también estar nerviosillo sí que me afectó algo.

El caso es qué no me hizo falta despertador. Bastante antes de las 7:30 (hora inicial de ponerse en marcha), yo ya estaba hasta los mismísimos de estar en la cama, así que me levanté y me puse a desayunar. Me embadurné de vaselina (sabia decisión), y me sobró tiempo, ya que había quedado con Álex a las 8:30 para ir ya juntos a la salida.

Y eso hicimos. 5 minutos después, allí estábamos, en los cajones de salida, junto a Neptuno, con casi media hora de sobra. Como todos los que nos conocen bien se imaginan, aprovechamos para calentar a tope. Un despliegue de ejercicios y posturas digno del mismísimo Kenenisa Bekele… vamos, que lo único que calentamos en toda esa media hora fue la lengua de hablar y comentar sensaciones, pensamientos y demás.

Mucho antes de salir ya llega la primera mala señal. La liebre con el globo de 4h estaba lejos de nosotros, en principio. Cuando se iba a dar la salida, ya nos había recortado terreno. Qué triste. Sin empezar, y ya la tenemos encima. ¡Esto promete!

¡¡¡PUUUUMMMM!!!

Tras la salida de los élite, nos llega el turno a la plebe. PETARDAZO, YYYYYY… AAAA ESPERAAAAARRRR!!  Menudo a atasco. Nos tiramos todo el Paseo del Prado caminando hasta Cibeles, donde está el arco de salida. Salimos al fin, enfocamos  Recoletos, Colón y la Castellana. Pasamos por delante de la Central Térmica de Aboño… quiero decir, del  Bernabeu, pasamos entre las Torres Kio y damos la vuelta justo debajo de las  4 Torres. Todo esto a ritmos alrededor de 6’ el km. Entre la subida, que te quieres controlar y el atasco monumental que hay…

Hasta el km 11, apenas se puede correr con comodidad. En el km 14, cuando maratón y media maratón se separan, es donde parece que se coge aire. A todo esto, Álex y yo, vamos tranquilamente, de momento muy bien, hablando y haciendo el tonto, básicamente. Dedicándonos a intentar encestar las botellas y los vasos en los contenedores sin parar de correr ni de reírnos. Álex encestó una de lejos. Yo una triste bandeja. Si correr ya no es lo nuestro, el baloncesto ya se nos queda en otro mundo.

Nos estamos acercando a la zona más céntrica de Madrid. Kms 17-18. Yo sigo dándole la chapa a Álex, contándole batallitas de los otros maratones, y cosas que yo creo que funcionan, cosas que hay que pensar cuando llegue lo duro y pequeñas tácticas y trucos. Psicología, básicamente. Como si yo fuera un experto… Álex me comenta que empieza a ir algo cargado. Yo, la verdad que de momento, al  estar yendo más tranquilo que nunca, voy perfecto, está siendo una gozada. Así que intento animarle y seguir con mi charla… sin imaginarme que todas las cosas y consejos que le iba contando, y más que tuve que improvisar sobre la marcha, me los iba a tener que aplicar a mí mismo poco más de 1 hora más tarde.

Llegamos a la Gran Vía. Cruzamos Callao, por delante del mítico edificio Schweppes. Me parece increíble estar corriendo por aquí. Bajamos por la calle Preciados dirección a la Puerta del Sol. Y la entrada en ella es uno de los momentos que pase lo que pase en la vida, me llevo puestos. Voy a tardar muuuuuuucho tiempo en olvidar esa sensación. Bajando por Preciados se iba escuchando cada vez más barullo, además de música, ya que allí había puesto un escenario. Y de repente… un pasillo, como en el Tour de Francia. Un griterío enorme, filas y filas de gente abarrotando la plaza, y nosotros como hormigas por el medio. Solo hay sitio para 3 corredores de cada vez, como mucho. La gente se nos tira encima. Te hacen sentir importante. Me lleno de escalofríos. Intento decirle algo, no recuerdo qué, a Álex, que va justo delante, pero es imposible, no me va a oír. Así que me centro en disfrutar de aquellos pocos segundos de gloria. En Nueva York es verdad que la gente te arropa todo el recorrido, y a ratos te hace sentir alguien especial. Pero creo que en ningún momento sentí la misma sensación que en la Puerta del Sol. No me lo esperaba. Como ya digo, ese momento me lo guardo en mi álbum mental de “Mejores Momentos”.

Al salir de la Puerta del Sol, parece que te sientes vacío. De repente, hay casi silencio total. Dejo que se me vayan recolocando los pelos que se me habían puesto de punta y me preparo para ver por primera vez a nuestras FANS Nº 1. Km 20. Pasamos por delante del Palacio Real, y ahí están, Sonia y Laura para animarnos, grabarnos en video y con el agua en la mano. Tal como estaba hablado, yo le pedí a Sonia que me esperara con agua porque me iba a hacer falta. A mí el calor me machaca. Pero aún llego aquí bien. Estamos a la mitad y le digo que todo va perfecto, que guarde el agua para más tarde.

18296954_10212162680202874_1362348462_o

Sí sí, a tí… te la dedico!

Pasamos por la mitad del recorrido con 1h55’28’’, dejando a la liebre de las 4h a distancia. Pero la cosa pronto iba a empezar a ponerse fea.

Poco antes del  km 26 nuestras mochileras vuelven a estar ahí, para animarnos. Vuelvo a rechazar el agua porque veo que hay un avituallamiento a 100 metros. Pierdo algunos metros con Álex al coger agua, como todas las veces (soy torpe perdido para eso) y veo que ya me cuesta más trabajo volver a llegar a su altura. Y la liebre nos recorta tiempo a pasos agigantados. Ya se les escucha detrás, muy cerca.

18260684_10212162681682911_1069331229_o

Buena cara, aún…

Entramos en la zona de la Casa de Campo. Ya empiezo a tener esa sensación de que empiezas a correr un poco por inercia, pero aunque aún te encuentres medianamente bien, ves que la cosa ya no fluye tan fácil. Y quedan 15 km… uyuyuyuyuyyyyy… el que haya pasado alguna vez por esa sensación sabe la que se le viene encima.

Pero me resistía a creerlo. Hay que mantener la mente apartada de esos pensamientos. Km 30. Efectivamente, el tramo de la Casa de Campo se me está haciendo durísimo. Quedan 12 km y no tengo ganas de seguir corriendo. Ya aguanté mucho más de lo que debería, tras no haber entrenado nada desde hace más de 2 meses… esto es más que suficiente… pero hay que seguir. Es el primer maratón de Álex. Hay que ir con él como sea. Por si hay que echarle una mano y porque prestaría llegar a meta con él, qué coño.

Justo antes de salir de la Casa de Campo hay un avituallamiento. Llego allí preguntándome a mí mismo cómo tengo pensado capear el temporal. Justo aquí nos adelanta la liebre. Que le den. Tenemos margen para bajar igualmente de 4 h, ella no va por nuestro tiempo. Vuelvo a quedarme rezagado al coger agua, y  justo al salir del avituallamiento hay un repecho estrecho que hace que se me salten algunos remaches. Busco teleférico para subir, pero no hay. Me pongo pingando con el agua y bebo, porque empieza a hacer calor. Nada más pasar éste repecho, otra vez nuestras fieles seguidoras vuelven a estar ahí, y vuelvo a rechazar el agua otra vez. Aquí aún puedo poner buena cara (más o menos) aunque ya estaba viendo la que se me venía encima.

Seguimos y en el km 32 cruzamos el Manzanares. Yo casi no hablo ya, y el muro, ese mítico muro de los maratones… me acabo de estampar contra él. Me cuesta un triunfo seguir el ritmo de Álex. Y sé que el recorrido no hace otra cosa que picar hacia arriba hasta meta… la virgen, esto va a ser peor que La Matanza de Texas… Cruzando el río Álex me dice: “Mira, el Calderón”. Un campo de fútbol al lado de la cabeza y si no me lo dice, ni lo veo. Ya voy solo pensando en que los km vayan pasando como sea. Aquí hay otro avituallamiento de fruta. Cojo un plátano, como un bocado y lo tengo que tirar. Llevo la boca ya totalmente seca, no soy capaz de tragarlo ni bebiendo agua. Bebo todo lo que puedo y a los 2 minutos ya vuelvo a estar totalmente reseco. ¡Pájara, pájara!

Antes del km 34 vuelven a estar Sonia y Laura en el último punto pactado. Ahora sí, no solo cojo el agua, si no que suelto un gel y un bizcocho que llevo siempre. Total, no puedo ni comer, pa que lo quiero. Me quedo solo con 2 orejones, que es otra cosa que llevo siempre. Ya las hago partícipes de que el motor está a punto de tener que pararse por sobrecalentamiento. Pero hay que seguir.

18260810_10212162680842890_512162491_o

Agua, por Dios!

Justo después hay otro repecho. Éste sí que me termina de destrozar. El contador de revoluciones entra en la zona roja. Hago un esfuerzo titánico para juntarme con Álex. Llego a su altura y no digo ni mu, ya veo que no puedo más, que ese ritmo me saca de punto. Aguanto hasta el avituallamiento del km 35. Pierdo tiempo, me retraso… y encima no puedo coger nada para beber!! ¡¡Pero coño, qué inútil!! Yo creo que respeto demasiado a los demás, tengo que ser algo más cabrón  en estos temas. Álex me da de lo suyo, y cuando le devuelvo la botella, no le digo nada, pero mentalmente me despido. “Hasta aquí llegamos compañero. Dale tú, que aún bajas de 4 horas”.

Y bueno, misión cumplida hasta donde pude. Hacer compañía, intentar que Álex no pensase negativamente… esperaba  aguantar más, pero sin entrenar, es lo que hay, el cuerpo está totalmente en chasis. Así que, hasta aquí llegamos. Bajo el pistón. No porque quiera. Es que no puedo. Voy a tope. Cuesta trabajo respirar, entre el calor y el agotamiento. Estoy vacío, me adelantan hasta los cubos de basura donde la gente tira las botellas. Voy viendo como Álex se aleja. Veo que el sufrimiento va a ser extremo estos 8 km que quedan. Los peores. Todo prácticamente cuesta arriba…

De repente, una figura sale de entre los coches y se atraviesa en medio de mi camino. Parece que nadie la ve, pero yo sí. Perfectamente. Y sé muy bien quién es y lo que quiere.

  • Hola Agus. Soy tu límite. ¿Cómo estás? ¿Tieso verdad? ¡Cuánto tiempo sin verte, amigo! Casualmente pasaba por aquí y pensé que sería buena idea que tomaras en consideración la idea de retirarte, ya que el tema puede llegar a ser peligr…
  • ¡Quita hostia!

Le agarro del pescuezo, le meto 4 puñetazos y lo lanzo un camión de la basura que había allí aparcado. Hecho un trapo lo dejé. Y así es, niños, como alguien se pasa su límite físico por la “Puerta de Alcalá”.

3f10dc173e32ef9b7fa9186386cb5c69

– Operario: “Madre mía… cómo lo ha dejado!”

Me mentalizo. Pienso lo que siempre digo llegados a éste punto. ¡Vamos! ¡Solo queda una San Silvestre! Ya no veo a Álex. Me alegro de que él haya podido mantener el ritmo…

Llego a Atocha. Km 37. Miro de reojo y veo la luz de la reserva encendida. Llevo un ritmo de risa, pero estoy consiguiendo mantenerme y no parar. Enfoco nuevamente el Paseo del Prado intentando ponerme a la sombra… y de repente veo a Álex de pie parado al borde la carretera. Estirando una pierna. Calambres. ¡No, joder, no! Y voy yo y cometo el error que acaba de destrozarme la carrera. Al verle, mi reacción fue… parar. A mí ya me daba igual el tiempo, y llegar hoy que mañana, solo quería que él pudiera llegar. Debería haber trotado, pero me paré totalmente. Esperé unos segundos y volvimos a trotar juntos. Volví a cambiar el chip. Miro el reloj, y aún haciendo los km a poco más de 6’, entraríamos en menos de 4 horas. Aunque ya no sea lo primordial, ilusión hace. Nada, hay que echar una mano como sea. Pero si Álex ya había empezado con los calambres, yo no iba a ser menos y por supuesto, iba a unirme a la fiesta. Por haber parado en seco. Premio para el caballero. ¡Qué listu ye! Pasamos Neptuno. Yo no puedo con mi vida. De Neptuno a Cibeles, el tramo que a la salida hicimos andando… pues ha debido haber obras, porque mide mínimo el doble. Qué eficientes. Aún hay resto de cemento… ah no! Son las vomitadas de los que nos preceden!

Enfocamos nuevamente  Recoletos y empiezo a notar los calambres llamando a la puerta de los cuadriceps de mi pierna derecha (vasto interno, que me informé) y aquello cada vez pica más hacia arriba. Miras al fondo y la gente no gira a la derecha. ¿Pero joder, a mí qué mapa me dieron? ¡En el mío se giraba antes! A mitad de esa recta, tengo que parar. Álex me anima y sigue adelante, poco a poco. Me paro por agotamiento. No tengo fuerzas para despegar los pies del suelo. Parece que peso 100 kilos. Km 39. “¡¡¡Vamos Agus, joder. Hay que llegar como sea!!!”

En éste momento, miré al banquillo de suplentes y ví qué opciones tenía. Vamos a ver. Estamos a punto de comenzar la prórroga y los titulares están fundidos. Necesitamos “algo” para conseguir nuestro gran objetivo. A ver, a ver…  Sabía que sólo disponía de “2 jugadores” que pudieran llevarme a la meta. Nada, hay que sacarlos ya, no se puede esperar más. Sigo caminando malamente, miro hacia abajo y les comunico a esos “dos” que les va a tocar salvar los muebles. Ya otras veces fueron vitales. Pero hoy lo van a ser más que nunca.

En cuanto doi la orden de hacer el cambio, vuelvo a intentar trotar. El efecto de los “suplentes” es inmediato. Se nota. E igualmente  inmediatos son los calambres, que vuelven al cuádriceps derecho, levemente, y a los 2 gemelos casi a la vez. Pero los aguanto. Los “suplentes” se encargan de ello. Giramos por fin a la derecha en la calle de Goya. Sigue siendo cuesta arriba. No me lo puedo creer. Sigo medio cojeando ya, porque los calambres ya son en los 2 gemelos y en los 2 cuadriceps, y en la curva anterior al km 40 vuelvo a unirme a Álex, que también va fino de calambres. Damos la curva y… cuesta arriba!!! ¡Señor! ¿¡Por qué me has abandonado!? La próxima vez que venga a Madrid les coloco un bombazo que les dejo esto liso. Palabra.

Pasamos el km 40. Nuevo giro a la derecha… y cuesta arriba. ¡Matádme! ¡No quiero vivir! Solo quiero llorar… los calambres ya solo me dejan ir totalmente cojo. Es una tortura, y encima no hay fuerza ninguna. Como me pare no vuelvo a caminar más, todo se habrá acabado… qué fácil y rápido sería terminar ya con todo…

Km 40,5. Curva hacia Príncipe de Vergara y, al fin… cuesta abajo!!! Gracias Señor!!! Al fin. ¡Bajamos directos al Retiro!  Pero yo hace rato que voy apretando los dientes, literal, y respirando solamente con el objetivo de minimizar los dolores. Parece que bajo haciendo la prueba de Humor Amarillo de cruzar el estanque sin tocar el agua. ¡Qué dolores! Lo del cuádriceps derecho… ¿Es un calambre? ¿Seguro? Madre de Dios, qué dolores.

Nada más cruzar el km 41, tengo que parar. La bajada me está machacando aún más si cabe los músculos. Me quedo agachado, agarrándome sobre todo el cuádriceps derecho intentando minimizar el dolor. Si llego a tener un martillo lo habría usado para ponerlo en su sitio. Ya no puedo ni caminar, tengo sensación como de estar en medio del desierto, sin esperanza de poder llegar vivo a ningún sitio. Salvo porque siento un sonido de fondo… una muchedumbre murmulla “ooooooooooooo…”

Vuelvo a la realidad. Me pongo de nuevo erguido cuando siento como los “suplentes” vuelven a tirar de mí. Comienzo a hacer como que corro, pero sin poder apoyar ni una pierna ni otra. Todo un espectáculo. En ese momento, cuando empiezo a moverme, renqueante, la muchedumbre que antes murmuraba “oooooooooooo…” ahora grita “ooooooooooooléééééé!!!” Aunque muchos no se lo creerán, es totalmente verídico. Qué cabrones. Parece que Madrid me conoce y sabía que no iba a quedarme allí parado a ningún precio, estaban esperando a que reaccionara, como cuando tu equipo de fútbol está barriendo al rival y se celebran los pases. Otra vez, pelos de punta. Les aplaudo en reconocimiento, gastándome mis últimas fuerzas para levantar los brazos, y me devuelven el aplauso. A pesar de estar pasándolo fatal… qué momentazo.

Me “lanzo” a 7′ y pico el km en busca del Retiro, ahora sí que voy apretando con todo. Queda menos de 1 km, hay que acabar ya con esta tortura. Apenas puedo respirar, no puedo apoyarme y la pierna derecha me está abrasando. Pero ya está. El Motopollo va a lograrlo nuevamente!

Última curva en zigzag antes de entrar al Retiro. Veo borroso, el agotamiento ya ha pasado a otro nivel y además boqueo como un pez, apenas puedo coger aire. Veo a Álex que también tuvo que volver a parar. Me uno a él y se me saltan las lágrimas. Mezcla de dolor (más grande que nunca), agotamiento (que te pone sensiblón), de volver a terminar otro maratón y además en un sitio tan emblemático, de hacerlo con Álex después de todo lo que estamos pasando…

18296977_10212162681842915_1732620054_o

Felicitando a Álex, que también se comportó como un titán

Cuando entramos al Retiro, ya es todo recto (y largo, joder). Entre las ganas de llorar, el esfuerzo y el dolor, no abro ni los ojos. No soy capaz ni de hacer el gesto de escupir. Pero sé que Álex va al lado y con eso me vale. Entre todo el griterío, escucho otra vez a Sonia y Laura, y aunque abrí los ojos, no las ví. Un calambre brutal me hace tambalearme hacia un lado, pero ahora ya no, ahora ya no me tiras ni a cabezazos. Ni en broma. Llegando al arco de meta pego un grito salvaje (“VAMOOOOOOSSSSSSS”) a lo Rafa Nadal. Pura rabia, parte de locura también, parte de agradecimiento a “los suplentes” y parte de decirle al Rock’n’Roll maratón de Madrid que si quiere tumbarme va a tener que esperar a otro año. Justo en ese momento Marta, que se acercó a Madrid también (sí, Asturias invadió la capital!) nos sacó esta foto. No se ven lágrimas porque estaba algo lejos, pero las había.

18261208_10212162682282926_494968586_o

Yo no tengo esos brazos… pero iba haciendo fuerza hasta con las orejas.

Y cruzamos la meta!!! Demostrando que tanto Álex como yo TENEMOS UNOS HUEVOS DE GRADO 9 EN LA ESCALA RICHTER!!! 4 horas 4 minutos y 28 segundos. 6 km finales de 5.000 metros cada uno. Siento la necesidad de tirarme al suelo allí mismo, pero se me va a subir todo y me voy a marear, así que me mantengo en pie, volviendo a colocarme los músculos a golpes. Siento ganas de abrazarme al speaker y a cualquiera que pase por allí. Si me ponen una cámara delante yo creo que la firmo, como los tenistas.

Cogemos bebida y la medalla (si no me la dan, mato a alguien) y ya sí que no puedo más. Me tiro en el medio de todo el mundo, y es que todo me da igual. No habría andado lejos de desmayarme. Me viene un masajista a preguntarme si estoy bien. “Pero túmbate a la sombra hombre”, me dice. Qué más da, solo quiero tener los ojos cerrados 2 minutos. Ya estoy todo quemao del sol (encima), qué más me da ya.

Me quito del medio y nos vamos con Sonia y Laura, que nos ven de chiripa. Me vuelvo a tumbar a la sombra. Dios. Qué animal soy. Como se me ocurrirá hacer estas cosas. Nunca mais. No se puede sufrir de esta manera.

Después de un rato me siento y se me sube un gemelo, se me suben los 2 isquios. Los cuádriceps se comportan, pero están esperando su oportunidad… pero ya estoy mejor. Toca sonreír pa la foto!!

18261285_10212162680042870_681632846_o

La que más me costó ganar hasta ahora, acompañado de un gran amigo.

Y ahora,  qué? Pues pal hotel caminando al solazo, por supuesto!! Ducha y a comer!! Sitio tremendo (El Buscón de Quevedo), donde comimos como muy pocas veces. Fue bueno haber tenido guía en la gran ciudad…

18121061_10158579758225494_8761816248246756686_o

Ninguna carrera está completa sin una buena fartura detrás.

Y se acabó. Una vez más se venció. Pero estuvo muy cerca de que no hubiera sido así. Lección aprendida. Lo importante es que la medalla ya está en su sitio con las otras 4… y que hay sitio para muchas más!! Pero no a cualquier precio ni de cualquier forma. Palabra de honor.

18261173_10212162680922892_1516485809_o

Qué guapas sois!!!

Dar las gracias sobre todo a Sonia. Una vez más aguantando mis historias, junto con Laura caminando de un lado a otro para vernos pasar y ayudarnos, incluso coger el metro para llegar a meta antes que nosotros (os lo pusimos fácil jejeje)… mil gracias a las dos. A Álex, por hacer compañía y por haber aguantado sin inmutarse el coñazo que le solté toda la santa carrera. Y sobre todo, ENHORABUENA!!!  Y otro enorme ENHORABUENA para los dos compis Motopollos, Tote y Torres, que casi a la vez que nosotros completaban el Maratón de La Coruña, con 2 tiempazos que yo no estoy capacitado para lograr… aún. Estamos dejando huella en toda España!!!

Y por supuesto, gracias a Cristian, a Camy y a su hermana, que nos ofreció su casa para ducharnos, aunque luego no hiciera falta, a Marta, a mis padres, al resto de Motopollos…En una carrera así se piensa mucho. Y te acuerdas de ellos muchas veces. Sabes que, unos allí mismo y otros en casa, siguiéndote por la aplicación del móvil o esperando para verte en meta, o esperando simplemente noticias tuyas, todos están pendientes, y si pudieran te darían sus piernas para echarte una mano… eso da mucha fuerza y muchas ganas de llegar como sea!!! Se agradece tener a tanta gente cerca!!!

Y por último ya, como ya comenté antes de la carrera, va dedicada a Lucía, la nena de Luis. La cosa va mejorando, y me alegro mucho!!

Ahora ya, Trail Ruta de los Marineros, con Cristian, éste domingo día 7. Ojo, que es un tándem de lujo, que los caminos del Naranco los desbrozamos nosotros por las noches en nuestros buenos tiempos jajaja. Leña al mono!!!

PD: Si alguien no sabe aún quienes son “los suplentes”… que venga conmigo a un maratón y se lo explico!!!

QUE LA LENGUA NO SE TRAGA, ¡COÑO!

Información importante de como actuar en caso de emergencia. Muy bien explicado, y queda clarísimo! Información extraído del blog MEDICOACUADROS.

MEDICOACUADROS

Una vez más, twitter ha resultado ser una magnífica herramienta de educación sanitaria que nos permite enderezar viejos mitos y creencias, algunas peligrosas, en temas de salud. Poder hacer medicina de esta manera es una enorme suerte y no debemos desaprovecharla los sanitarios.

Este fin de semana ha sido un episodio de pérdida de conocimiento por parte de un jugador de fútbol famoso tras un un traumatismo cráneo-encefálico (Torres, del Atleti). En décimas de segundos, sus ansiosos compañeros estaban a su lado en el suelo intentado que “no se tragara la lengua” y por el camino zarandeando su cabeza. A pesar de su tremenda buena voluntad (tienen toda mi simpatía), su desconocimiento puso en grave peligro la salud y hasta la vida del compañero inconsciente. Si hubiera tenido una fractura vertebral (posible tras un choque con caída así) podrían haberle seccionado la médula.

Desde entonces se ha vertido mucha tinta…

Ver la entrada original 496 palabras más

28 Media Maratón Siero – Agus

Dudas. Muchas dudas. Enormes e inmensas dudas previas a la carrera. ¿Calcetines negros o amarillos? Dios, qué dilema. No puedo con tanta presión!!!

Meses para pensar qué hacer, y a apenas 10 minutos del comienzo de la carrera, sigo sin saber qué hacer. En pleno calentamiento (!si, calenté!) dándole vueltas aún a la cabeza… ¿Ritmo “cómodo” de 1h35′ o me la juego pegándome a la liebre de 1h30′ a ver si hay opción de romper por fin esa barrera?

Ahora, a toro pasado, está claro que la duda más realista era la de los calcetines. La otra debería haber estado entre hacer 1h40′ “cómodamente”,sufrir como un perro para rondar la 1h35′ o tirarme directamente por un barranco. Ésta última opción es la que menos sufrimiento me acarreraría.

Zona de salida. Muy poco ambiente (baja participación) pero bastante gente conocida: Eli, al que vi nada más bajar del coche, Javi Vigón, con el que charlé un rato, gente de Correr Asturias, algunos de ellos dándole un último empujón a la iniciativa “Déjame tus piernas” (todos esperamos esa gran noticia hoy, aún no se sabe nada!?), entre ellos Eduardo, al que a partir de ahora sí reconoceré… están también Tano, Eloisa… en fin, muchos de los de siempre. Y ya calentando aparece el héroe del día, Álex Alonso, que ya lleva 10 km antes de empezar la carrera, el tío.

Arrancamos, y las dudas, si cabe, se multiplican. Me pego a la liebre de 1h35′, pero claro… la de 1h30′ está ahí mismo, y uno es débil… voy a ir a por ella a ver qué pasa. Abajo el conservadurismo! Viva la locura! Quién dijo miedo??? El diablillo, de pie en mi hombro derecho, me clava el tridente y me obliga a jugármela.

17039252_470415066623693_3477505346008296520_o

Foto de Capitan Pola. Al ataque mis valientes!!!

Efectivamente, nadie dijo miedo. Lo que, afortunadamente, alguien dijo pronto, en poco más de 1 km fue: no tendrás miedo, pero fuerza tampoco, colega. El angelito, sentado en mi hombro izquierdo, a pesar de estar tocando un solo de lira, estaba atento a todo lo que estaba pasando:

– ¿De verdad tío? ¿En serio? Vas a intentar hacer algo que no has conseguido hacer AÚN en ningún otro sitio, justamente aquí, en la medida maratón más dura de Asturias? ¿En serio, cabezón? ¿De verdad que no ves lo que va a pasar?

Mierda. El cantautor éste lleva razón. Veo perfectamente lo que va a pasar. Aunque duela… una vez más, bye bye 1h30′. Mirada hacia los lados, mirada hacia atrás… y me abro hacia la cuneta y bajo a un ritmo más cómodo, a ir dejando que poco a poco me coja la liebre de 1h35′. Cosa que ocurre no mucho más allá, en torno al km 5. Es un grupo tirando a grande, con más de 40 corredores.

A todo esto, llevo un rato fijándome en un reciente conocido, el “oriental”, que va algo por delante, pero al que cada vez me voy acercando más. Otro con un mal día. Debería ir mucho más adelante.

Y a pesar de ir metido en el grupo, a un ritmo que supuestamente puedo ir sin problemas… la comodidad no me dura ni 1 km. ¿¿Pero esto que eeeeiiiiiiiieeeeesss?? Empiezo a pasar mucho calor. Gracias al niño Jesús que salí sin la térmica debajo. Llegamos al primer avituallamiento. Mi técnica cuando hace calor en éste tipo de carreras es:

  1. Trago
  2. Mojar cuello
  3. Mojar hombro derecho y hombro izquierdo (¿mojaría al diablillo y al angelito?)
  4. Mojar cuádriceps derecho e izquierdo
  5. Trago
  6. Trago
  7. Tirar la botella
  8. Al lío!

No vale otro orden. Éste es el único que funciona. Echo un vistazo al grupo. De los más de 30 que iban hace poco no quedamos ya más de 10. Anima. Yo iré mal, pero los demás, van por un estilo o peor. Mi grupo caza por fin al “oriental”, que poco a poco se va viniendo abajo. Es oriental porque es del oriente… de Asturias. No asiático por si alguien lo pensaba. No es otro que José Antonio (Suarías, pa que quede claro). Le animo a que se agarre a la cola del grupo conmigo, pero me comenta que va muy mal, y se queda atrás poco a poco.

17212144_987505378047033_4018531076163073706_o

Foto de MV Foto. Foto de principio de carrera… no encuentro intermedias!

Ya hace un rato que solo tengo en mente el km 9. El repechaco del km 9. Hay que llegar allí con la liebre como sea. Pero qué va. Llego al inicio ya con unos metros perdidos, metros que en la subida, por supuesto, se amplían. Es mi despedida definitiva de la liebre de 1h35′ en ésta carrera. Hay que joderse. El año pasado, terminando éste mismo repecho, recuerdo haberme quedado yo solo con la liebre, y esperando para no irme solo… y éste año… soy yo el que se queda atrás sin poder evitarlo. La vida es así… un día estás aquí, y al siguiente… sigues estando aquí, pero con otras condiciones.

Hasta mitad de carrera, en Vega de Sariego, sigo perdiendo tiempo… la virgen, qué tostao voy. En ésta zona me adelante quien será mi referencia de ahora en adelante, un chaval al que conozco de vista. Y además… oh, sorpresa!!! El oriental me vuelve a cazar. Me dice que tiene un gemelo tocado. Qué suerte, pienso yo. Yo no puedo escudarme en nada, simplemente la cosa hoy no va. Ni siquiera la uña del pie que anda tocada me está dando problemas. Es el momento de joderme, ¿¡a qué esperas!? Al menos tendría excusa…

Buenos, al menos sé que la segunda mitad de la carrera es algo menos dura. Y te vas cruzando con los que aún vienen, cosa que te distrae, sobre todo cuando ves a gente conocida. Intercambias ánimos y saludos y sigues adelante.

A todo esto, el oriental, tras ir juntos un ratín, con su ritmo aparentemente tranquilo, pero machacón, me deja atrás en el segundo repecho de la vuelta. Encima, de aquí en adelante, haré ya toda la carrera solo. En plan Robinson Crusoe. Vaya crisis. Como siga así me caza la liebre de 1h40′. Y a todo esto, mi referencia sigue ahí delante, a un par de conos de distancia. 50 metros? 70 metros? Yo qué sé. No soy capaz ni de calcular cuántas pesetas son un euro. Me concentro simplemente en que no se me vaya más lejos.

Y concentrarme en eso fue mi salvación. Km 13. Segundo avituallamiento. Mismo procedimiento que en el anterior y, además, me tomo un gel. Y sigo fijo en mi referencia. Se está resistiendo, ni le recorto nada ni se me escapa. Pero veo que la cosa empieza a funcionar. Sufro, pero avanzo, a un ritmo ya serio, y la prueba es que comienzo a adelantar a mucha gente. A todos menos a la jodida referencia, que sigue a la misma distancia. Estamos clavando los tiempos.

Kms 14, 15, 16, 17, 18… Voy a muerte. me da igual el calor, me da igual el terreno. Adelanto a bastante gente, incluido a todo el grupo que iba con la liebre de 1h35′. No está allí la liebre. Me dan igual toda esa gente. Todos me dan igual, excepto la maldita referencia, que sigue delante a 50 metros! Aaaaaaarrrggghhh!! No puede ser!!! Estoy clavando km, con estas cuestas, entre 4’10” y 4’15”, y no le recorto ni un miserable metro! Voy ciego y rabiao. Hace ya tiempo que el diablillo y el angelito están sentados en el mismo hombro, asustados, viendo el espectáculo, y viendo como casi echo espuma por la boca. En el avituallamiento, casi ni bebo. Me tiro la mayoría por la cabeza. Me lo como. Por mi madre que me lo como!! El objetivo único en mi vida desde éste momento es cogerle como sea, por lo civil o por lo criminal, así no pueda volver a caminar en una semana! Cuando vas con tanta fijación y con tanta determinación, nada ni nadie puede pararte.

Nada ni nadie salvo, por supuesto, tú mismo. Km casi 19. Pillo un repecho. El “último”. Tengo la referencia algo más cerca, así que subo éste repecho a morir. Lo doi todo. Llego arriba echando el hígado, pero lo tengo a tiro. Ya eres mío, muñeco. En la entrada a la Pola te destrozo. muaaaAAJAJAJAJAJA…

17097251_1248255338542844_5735469581205164659_o

Foto de Pedro Pablo Heres. Concentración para sobrevivir al verdadero último repecho

De repente, se me cae el mundo encima. Sorpreeesaaaa! La euforia y las ganas hacen que, aún conociendo perfectamente esa carretera, me haya equivocado. No era la última cuesta. Era la PEN-última. Y la comienzo totalmente roto, vacío. Tonto, tonto! Y la referencia se va, se va… se fue. Tanto pelear para esto. Pero bueno, esto es así. Aún saco ganas para posar para la foto de Pedro Heres… y entramos a la Pola.

17157683_1248255368542841_6340590438210528338_o

Foto de Pedro Pablo Heres. Humor a pesar de acabar de meter la pata hasta la oreja. Con dedicatoria incluida!

Viendo que ya no puedo cazarle me dejo llevar tranquilamente hasta meta sin forzar… ¿Seguro? Hagamos una prueba. Agus dice que a final de carrera ya no forzó, y el polígrafo (pum, pum…) dice que… (pum, pum… pum, pum…)… MIENTE COMO UN BELLACO!

Recupero aire como puedo en la zona de las piscinas, y en cuanto enfoco la bajada del auditorio… me lanzo en picao. En la subidina de la Pola adelanto a un chaval… curva, curva, y recta de meta, en bajada. Sonrío para las fotos, calculo la distancia para lanzar el sprint y… a volar! Adelanto a 4 por la derecha y sin intermitente, veo entrar a mi referencia, y a los pocos segundos entro yo exactamente en el puesto 100! Tardo un par de segundos en parar mi cronómetro. Marca 1h35’03”. Joder, ¿en serio, hombre? ¿No podría bajar de 1h35′, a modo de premio? Tuve que sudar sangre! Casi 3 minutos más que el año pasado, y sufriendo mucho más… madre mía.

17157601_987493004714937_8381234214821793176_o

Foto de MV Foto. Bajando a romper hacia meta!

Hablo con el oriental, que aún me sacó 1 minuto y medio (vaya crack), y que sí fue capaz de volver a coger a la liebre. Yo ni la ví…

Después poco más. Como siempre, buena organización post-carrera. Fresas, macedonia, chocolate, bizcochos… y una toalla en lugar de camiseta (buen detalle para los que ya tenemos unas 1.000 camisetas). Salgo rápido porque tengo a Javi esperando, que vino a verme a la meta… o que vino a ver el fútbol… o a comer… a lo que fuera, pero ahí estaba. Se agradece!

Luego nos fuimos a tomar algo mientras nos deleitábamos con el equipazo que tiene éste año el equipo de la orilla del Piles (poderosa delantera…). Y a comer! Pedimos fabada y… eh señora! Hay un jabalí en mi comida! Fabes con jabalí!!! Cuando acabamos la perola podía volver a usarse, sin falta de lavarla…

Fin de otro gran día. Contento porque conseguí reponerme al hecho de estar vencido, y a un sufrimiento que hacía tiempo que no sentía, un sufrimiento continuo, no intermitente, como pasa en las carreras de montaña.

Ahora ya, más tranquilo, sin nada hasta el 2 de abril (Storm Race Corvera), en la que será mi 9ª OCR. Así que hay tiempo para preparar la segunda parte del año, con la Ruta de los Marineros, Babia Sherpa Tour, La Batallona… como objetivos principales hasta julio. Además de, por supuesto, el reto del 23 de abril, reto en el que, si todo va bien, Álex Alonso me dejará a la altura del betún. El que no sepa de lo que hablo… de momento, se queda con la intriga!!!

16804945_10211472279943299_311492212_o

Álex, genio y figura!

Hablando de Álex… ese crack que en la 28 media maratón de Siero se metió más de 30 km… y al que, precisamente, conocí en ese mismo lugar en la 26 media maratón de Siero, hace 2 años. Así que, estamos de aniversario!!! Cómo alguien que de primeras ni te va ni te viene puede acabar convirtiéndose en imprescindible. Aunque una de sus aficiones sea reírse de mis desayunos los días de carrera, sé que el aprecio es mutuo. El 23 de abril conseguiremos una postal para el recuerdo, entrando juntos en meta!!!

Todos a entrenar!!!

Trail de Gijón – Agus

Gijón, Camping de Deva. Domingo 26 de febrero de 2017. 8:15 a.m. Ya recogí el dorsal el sábado, pero aún así, llego con antelación para no tener problemas para aparcar. Pero parece que hay aparcamiento de sobra para todos.

Acompaño a Luis, que ha llegado casi a la vez que yo, a por su dorsal, y allí me llevo una grata sorpresa. Además de bastantes caras conocidas, en el listado de inscritos veo a Marcos, mi compi en el maratón Montes Torozos, en Valladolid, sin el cuál ese día habría sido ya de un sufrimiento exagerado (y ya lo fue, sufrimos lo suyo…). Recuerdo de ese épico día, entrando en meta:

15068377_10157739141995494_2821125556071732473_o

Agonía en esa carrera… pero la llegada siempre es especial. La sonrisa sale sola, aunque no puedas ni andar.

Vemos a Sonia y a más gente de “Déjame tus piernas”. Una vez más haciendo una labor encomiable. Esperemos que consigan esa silla de ruedas adaptada a montaña que tanto ansían y que tanta felicidad le va a dar a esos chavales! Dejo éste enlace por si alguien puede votar para ésta iniciativa. 5 de marzo último día, por favor, un último empujón. Se puede conseguir mucho a cambio de nada!!!

Vamos a la salida, nos colocamos hacia delante y… salida!!! Adelantamos por la cuneta lo que se puede y comenzamos el primer repecho. Aquí ya localizo a Marcos, fácil de localizar, con su forma de correr inconfundible y siempre con gorra, como yo. Y hay que echar a caminar ya. Mierda! Ya me engañaron! Me dijeron que todo el recorrido era de correr, caminar prácticamente nada, y en el primer kilómetro ya empezamos. Después el camino se estrecha hasta que solo cabe una persona de cada vez. Eso y el barro hace que, otra vez, todos subamos andando. Al menos no es por el desnivel. Veo que tanto Luis como Marcos vienen pocos puestos por detrás. Todo bien.

Después de un buen tramo con bastante barro, ya empieza mi terreno. Caminos anchos para subir, no muy pendientes, sube, baja, sube, baja… voy muy cómodo. Miro atrás y ya no veo a Marcos ni a Luis, aunque no deben andar muy lejos fijo. Sobre todo Luis. Suele subir mejor que yo. Y aún queda mucha subida, me coge fijo, así que sigo adelante.

17121561_10211602988770938_1491992200_o

Zona del observatorio

Km 7,5. Salimos de un camino ancho y cómodo y nos topamos con un señor cuestón de cemento. Me gritan mi nombre, y me animan con ganas. No me suena la voz. Levanto la cabeza y veo a un chaval agachado al borde del camino haciendo fotos. Ni la más remota idea de quién es. Me grita un par de cosas más. Se agradece mucho el ánimo, pero se va uno incómodo. Te conocen perfectamente y a tí ni te suena. Cago en… qué rabia!!!

16991864_10212453110305260_3654760184744399066_o

Foto de Eduardo Rus Carretero. No te conocía macho…

En torno al km 11, en plena bajada hacia el segundo avituallamiento, un chaval de Esportate me adelante y me dice que hace ya como 4 km que adelantó a Luis. Parece ser que no está teniendo un buen día.

Termino la bajada a buen ritmo, aunque no a tope. y llego al avituallamiento, en el km 13,5 aprox. Como un par de nueces, medio plátano y bebo tranquilamente. La experiencia dice que no merece la pena beber casi atraganto y salir escopetao. Calma. Esto es largo, pero duro, como dice el gran Perico Delgado.

Salgo de allí y hay un laaaaaaaargo, pero duro, repecho. Me fío de Luis. Me había comentado que se podía subir trotando. Veo que todo el mundo sube andando… pero tengo fe ciega en el Capitán…

Tenía. Menuda rampa, larguísima! Yo creo que subieron corriendo los 4 ó 5 primeros. Bua! Me dice una voluntaria llegando arriba que vamos en cabeza. Si si. Será que vamos de cabeza más bien!

Paso por el punto intermedio de corte en 1h28′. No sabía si iba bien o mal, pero iba con muy buenas sensaciones.

Después, otra bajada rápida y vuelta a subir por última vez para al km casi 19, donde está el tercer y último avituallamiento, en lo más alto. Desde allí quedan solo en torno a 5 km de fuerte bajada hacia meta.

Toda esta subida la disfruté. Vi que me encontraba bien y fuí adelantando gente sin parar. Poco a poco, sin exhibiciones pero a buen ritmo. Como siempre, diesel. Se agradecieron los ánimos de un par de compatriotas de Lugones que andaban por allí. Y cuando intuyo que ya estamos llegando al avituallamiento saco el único gel que llevaba para irlo tomando… y lo vuelvo a guardar. Ante mí aparecen las famosas charqueras donde el año pasado hay fotos hasta de cocodrilos (ver perfil de Tote…). Paso la primera, vuelvo a sacar el gel… y lo vuelvo a guardar. Hay varios charcos. Paso lento rezando para que los playeros me sigan acompañando al salir de allí. Nada, sin problemas, aunque pasando con menos estilo que un chimpancé con katiuskas.

 

 

Por fin salgo de allí y veo que puedo tomar el gel. Lo saco, lo abro, lo pongo en la boca y veo que al fondo se ve un pasillo de gente. Bien, público!!! Y de repente… misma voz de antes!!! Agus!!! Que te veo!!! Arriba!!! Y yo, que le veo la cara perfectamente, vuelvo a pensar… pero quién coño es??? Es que ni idea! Me vuelve a sacar fotos, con el gel en la boca me hice toda la subida, para tirarlo en el avituallamiento.

16992003_10212457709060226_8805753522069516007_o

Foto de Eduardo Rus Carretero. Animaste a los corredores y a que toda la gente que había allí nos llevara en el aire para subir esa cuesta!

Y llegada al avituallamiento. Misma táctica. Beber para tragar el gel, medio platanín, un par de comentarios con los demás… y abajo! Me pongo a comandar todo el grupo, es una bajada buena para mí, fuerte… aunque demasiado técnica y con bastante barro. Y paso de liarla, así que nada. Calma! Bajamos por una bajada de Mountain Bike, con saltos muy guapos pa sacar fotos, y llegamos ya a zona de cemento y asfalto. Bajada muy pronunciada, donde suelo rendir bien, pero la puñetera uña ya me estaba avisando, así que bajo más o menos tranquilo para no forzarla. Suerte que me uní a otro chaval y nos hicimos los últimos km a buen ritmo pero hablando, haciéndolo más llevadero.

16903454_1094822667307427_6860332831117775781_o

Foto de Luis Ardura. Plácidamente hacia meta.

A falta de 2 curvas veo a mis padres y a Sonia a lo lejos. A mí Sonia (tengo que buscaros un apodo a las 2 para diferenciaros). Me presta. Aplauden y una vez más me ven llegar fino a meta, sin estar destrozao.

Encaro recta de meta y… otra más! 2h27’43”. Tiempazo que no me esperaba. Yendo fuerte, solo aflojando un pelín en las bajadas, y el cuerpo respondiendo bien, a la distancia y al terreno.

Como algo, me limpio los pies en unas mangueras que pusieron (por cierto, gente del personal del camping sacando nuestro barro a paladas de las alcantarillas… que gochos somos!)… y voy a esperar a Luis.

17141615_10211603259497706_2042417217_n

Es lo que tiene la fama… no te dejan intimidad para nada…

Veo que Marcos ya ha llegado y voy donde mis padres y Sonia. No estuve muy atento entre una cosa y otra y no sabía si había llegado Luis, aunque imaginaba que sí… y me dicen que no. Hostias! Pero si yo llegué hace los menos 15 minutos… reconozco que me pongo algo nervioso en ese momento. Por muy delante suya que llegue, no es lo normal. Él sube bien, yo no. Ya empieza la cabeza a dar vueltas… cago en… un día que decido tirar p’alante… a que justo hoy, pasó algo… Estoy allí un poco sin saber muy bien qué pensar… y aparece una camiseta amarilla a lo lejos… la madre que lo parió… ahí viene. Qué alivio, joder!!! Pasa por delante con una cara que yo, personalmente, solo me ví en Balmori el año pasao. Pasa meta y voy con él… se apoya en una valla, reventao totalmente… pero una vez más, en meta, con sus dos coj…! Al parecer, mal desde el principio, con el día totalmente cruzado… pero allí está. Qué tío! Una vez más demostrando que un Motopollo nunca está vencido!

Después de ducharnos (agua caliente!) aún estamos pendientes de Sonia, aunque la vemos llegar bien y sin ningún problema (y viendo sus fotos, seguramente haya sido la persona que más disfrutó de la carrera), y estamos esperando noticias de Diego Merín. No le vemos ni sabemos nada de él. Tenía miedo de no pasar el punto intermedio de corte a tiempo, y la verdad que a todos nos fastidiaría. Al poco Luis se entera de que sí pasó el corte, pero no le vimos en meta… y de repente… ahí está! Ya había entrado, ya andaba por allí tranquilamente, sobrándole más de media hora! Hablamos con él… sonriente, comentando que en una caída avanzó 15 metros, tan campante… muy grande!!!

Luego podium, sorteo… y listo. Hasta otra! Aunque el día dió para más. Comida allí mismo con mis padres y Sonia, muy buena además. Todo un descubrimiento el camping, sí señor!

RESUMEN: De las carreras de montaña que más me gustó. Muy buena para mí. Sin desniveles bestias. Correr y correr y bajadas más o menos cómodas. Ideal, y así me salió de bien. Y gracias a que fuí a la charla del día anterior, pude aprovechar un gran consejo. El chaval que la daba, el organizador, nos dijo que en dos puntos del recorrido levantáramos la cabeza. Que a veces se nos olvida. Y es verdad. Vas concentrado y no miras nada. Pero podía ver tooooooodo Gijón y mucho más en panorámico. Y aunque no soy muy de esas cosas, la verdad es que tenía razón. En los dos puntos me di cuenta y tenía razón, una gozada las vistas!

Y ya, hoy mismo, aunque no tenga nada que ver… hicimos aparición por Avilés para correr la carrera por la igualdad, carrera NO COMPETITIVA de menos de 4 km, en el que a los 2 primeros que llegaron a meta, hombre y mujer les dieron un obsequio (¿no competitiva entonces? ¿Perdón?). Un gran sorteo, cañina… y pa casa. Buena forma de pasar la mañana, sobre todo cuando llegas allí y te encuentras a grandes personas como Manu Sainz y Diego Merín.

17142528_10211603119014194_692960188_o17121651_10211603101813764_1772611273_o

Y ahora… pues a dormir, y mañana en pie, porque a las 10:30 hora local, llega la Media Maratón más guapa de todas las que corrí hasta ahora (Ribadeo anda ahí ahí en el ranking…). Pola de Siero-Sariego-Pola de Siero. Poca participación, pero muchas ganas. Aunque el objetivo de bajar de 1h30′ ya lo abandoné hace tiempo… veremos lo que se puede hacer. “Disfrufrir”… eso seguro!!!

PD: Eduardo Rus Carretero… mañana hacemos las presentaciones formales, que esto no me pasé más eh!!

Trail Cabeza L’Arcu – Agus

FRACASO ABSOLUTO de las previsiones meteorológicas. ÉXITO TOTAL de éste nuevo trail en el calendario. La lluvia y el frío que se esperaba se quedaron agazapados detrás de las montañas viendo cómo disfrutábamos de un día espectacular para correr.

Salgo de casa con tiempo (una vez de vez en cuando no está de más), así que puedo ir conduciendo con toda la calma del mundo. Cielo totalmente despejado. La mayoría de los coches que me encuentro tienen el mismo destino que yo: Caleao.

Llego allí con muy buena sensación. Por el tiempo. Porque estamos en el Parque Natural de Redes, otra vez. Por no llegar apurao. Por ir descansao… hoy los astros van en fila india, uno detrás de otro.

Voy al prao que nos dejan como aparcamiento. Gran detalle de algún vecino. Tengo ya ganas de salir del coche y darme una vuelta, y al entrar al prao… ZZRAAASSSSS!!! Golpe abajo. Me cago en mi vida! Al carajo las buenas sensaciones. Pur qué? Puuurrrr qué??? Se me arrima un chaval que pasaba por allí y me gira la cabeza poniendo mala cara como diciéndome: “Bravo chaval, muy bien; ya hiciste el día.”

Bueno na, ahora ya está. Aparco donde me indica muy atentamente un voluntario, y me tiro de cabeza a mirar el morro del coche. Bueno… pues… yo… no veo nada… NO VEO NADA!!! OUUUU YEAH!!! Parece que el sol calienta incluso un poco más!

Voy a recoger el dorsal. Llego casi sudando, menudo repecho… repecho que, precisamente, había que subir al final para entrar en meta… Encuentro por fin a Luis, y algunas caras conocidas. Muy buen ambiente, y muy buen montaje por parte de la organización. Hacemos las fotos de rigor y al poco estamos en la salida, esperando con las ganas de siempre.

16830752_1348058041904079_3089491874403617969_n

Antes de la salida. Actos habituales de hermanamiento con buena gente!

16649493_1348058005237416_5683526202830851930_n

El equipo, listo y preparado para hacerse notar

Nos avisan de que el tramo de bajada está muy peligroso y… a volar!!! Salimos con todo el tropel, y como suele pasar cuando dices eso de na, voy tranquilo, salgo controlando y ya voy viendo… lo que haces es lo contrario. Me tiro como un kamikaze por las calles de cemento de Caleao y entramos a las caminos embarrados en torno al puesto cuarenta y algo calculo. Poco después, cuando me doi cuenta de que estoy haciendo el animal y aflojo un poco, me atrapa Luis, pensando que si estoy chiflao. Pues bueno, sí, después de tanto tiempo sin correr por montaña necesitaba sentir ese picor en las piernas, aunque sabía que luego lo iba a pagar.

Y aquí, al poco de comenzar la carrera, ya tenemos que hacer mención a la misteriosa Señora Z (también le pega bien Señora F, de Faltosa). Esta mujer, que a la postre sería la ganadora de la carrera, es el no va más de deportividad. Que educación, qué saber estar, qué respeto a los demás… qué poca falta hace la gente así en éste mundillo.

Entramos en situación. Un camino estrecho, en el que solo cabe una persona. En bajada, en bajada rápida. Totalmente embarrado, se resbala. Entre árboles, con curvas pronunciadas. Cualquiera sabe que ahí no se puede parar, y que no tienes dónde meterte. Pero la Señora Z no parece entenderlo. Bajo yo delante. Luis justo detrás, y luego un grupo de gente. Y en ese grupo, la señora Z. Se empiezan a escuchar cosas del tipo paso, voy, paso, a verrr… No sé cómo, llega a ponerse justo detrás de Luis. Las peticiones de paso se empiezan a convertir en faltas de respeto. Protesta, rechista varias veces e incluso… le da a Luis en un pie con uno de sus bastones para pasar! Verídico eh. Me toca a mí con el bastón y se lo lanzo al río, pa que proteste por algo. Tropiezas por eso y te desgracias allí. Luis le espeta: si quiere ir más delante, haber salido antes. Con toda la razón del mundo. F-A-L-T-O-S-A. Todos estamos en carrera, tenemos el mismo derecho. Yo soy el primero que, cuando siento venir a alguien, me aparto dejándole el lado bueno, pero CUANDO NO SE PUEDE, NO SE PUEDE.

Y bueno, en una curva nos paramos y la dejamos pasar. Que corra. Se termina ese tramo y pasamos a caminos más anchos, de sube y baja. Volvemos a adelantar a la Señora Z, sin forzar de más. Tanta prisa como tenía.

16833060_10211511795091153_889284347_o

Aaaaaarriba el morro!

Aquí ya pago la salida tan eufórica que hice. Luis se me va, sin poderlo evitar, pero después de unos cuantos repechos veo que le tengo cerca y me cebo en cogerle. Cosa que no se debe hacer, peeeeeeero… somos así. Le atrapo justo donde hay un repecho gordo y donde nos sacan una buena foto.

16833445_10211511797131204_1519387688_o

Ahora parece que yo voy mejor. Empezamos a subir ya más continuo, tramos de trote y de caminar ya, con rampas ya de nivel. Tiro tiro tiro, con Luis cerca hasta que… se me acaba el gas y tengo que hacer una “paradinha”. Me pasa Luis, me pasan varios más, hasta la Señora Z, que ahora al menos no viene protestando. En los tramos donde hay que ir caminando es donde peor voy, se me escapa hasta el gato. No llevamos ni 6 km y parece que llevo 18. Me faltan muchos kilómetros por montaña. Y la mejor manera de ir cogiéndolos es empezar por hoy, ahora mismo, así que arriba! Empieza a aparecer algo de nieve a la vera del camino, y yo voy tostao… solución: nieve por el cuello y dentro de la gorra. Algo refresca.

Llegamos a la cima. Nieve! Por primera vez para mí, piso nieve en una carrera.

16900367_10211511796731194_1167434958_n

Llegada a la cima, totalmente disecao

Avituallamiento… y abajo!!! Mantuve a Luis cerca como pude, a la vista, y ahora llega mi parte buena, así que me lanzo a la bajada y poco después ya me uno a él. Un par de kilómetros de bajada más técnica y complicada, me dejo llevar y le saco un poco, pero más adelante, cuando veo que empieza a haber rocas más resbaladizas y que no viene muy lejos, aguanto hasta que llega. Siempre es mejor ir en compañía, por lo que pueda pasarle a cualquiera. Aunque la bajada no está mal. Nos dijeron que cuidado, que había mucho peligro, pero la verdad es que yo bajé por sitios mucho peores. Y de aquí hasta meta, juntos (Pili y Mili como él dice). Hacemos bastante rápido la segunda parte de la bajada, ya más fácil y rápida, cruzamos el río y hablando hablando llegamos nuevamente a Caleao.

16810704_10211511800331284_892568480_o

16880849_10211511798651242_720146158_o

El salmón y la trucha, dos buenos amigos (la trucha es el de detrás…)

Y listo. Entramos en el pueblo y hay que volver a subir hasta donde estaba la salida. Pero ya qué más da. Pueden poner una pared, que se salta. Cuesta de cemento, curva, cuesta de cemento, curva… la gente que ya termino la carrera ya está bajando y animándonos… y cuesta y curva y… meta!!! Puestos 62 y 63 de 240.

16838019_10211511796931199_1712228156_n

3 segundos de diferencia, como dicta la clasifiación…

Y hala!!! Otra a la saca, y a comer… pastelitos de chocolate, pastelitos tipo pantera rosa, gominolas, kikos, cacahuetes, fanta de naranja… vamos, lo ideal pa deportistas sanotes como nosotros. Esperamos a que llegue Sonia, sonriente como siempre, y nos vamos a cambiar de ropa para ver la entrega de premios y el sorteo de dorsales para el maratón Tierra del Agua, que seguramente se celebre en septiembre.

Aquí mencionar a José Dos Santos, que renqueante como anda nos saco 15 minutos a nosotros y consiguió ganar, por enésima vez, la clasificación en su categoría de edad. Bravo!!

Y mencionar también, como no, a mi admirada Señora Z. Sube al podio, ganadora de la categoría Senior… y ni siquiera felicita a la segunda y tercera clasificada. Otro aplauso para ella, por favor!!!

Y llega el sorteo. 5 dorsales para 5 afortunados/as. Sale 1… nada. Salen 2… nada. Salen 3… nada… Salen 4… nada… qué raro. Sale el quinto y último. Número 74. Yo tengo el 137… por qué poco!!! Pero Luis… tiene el 73!!! El 74 no está, y pa no sortear más, se escoge el número que va por debajo… jajajaja, de lleno!!! Nadie se lo merece más!! Ahora a entrenar como un búfalo.

Y se acaba la historia… o no… me meto en el coche, con el prao embarrao aparentemente seco. Marcha atrás. El coche agarra perfectamente. Primera y adelante. El coche no agarra ni lo más mínimo. Varios intentos, y nada. Y el coche de detrás, lo mismo. Cojonudo. Menos mal que el Capitán está atento. Llega Luis con su fuerza poderosa, y empujando el coche ÉL SOLO consigue ayudarme a sacarlo de allí. Poco más y lo quemo. Pero salió. Y por suerte las secuelas más graves son que ahora tengo barro hasta en el techo. Emoción hasta el final!

Y de tarde… a soltar patuques por Gijón con Sonia. Demasiada pateada para mi gusto, pero bien, para completar un gran día!!!

16649482_10158254258505494_1734609130036564395_n

Y por último, 2 comentarios del Maratón de Sevilla de éste domingo. El primero para dar la enhorabuena a Paula Berodia, esa gran atleta que a todo el mundo le cae bien, que ganó el maratón en categoría femenina con un tiempo que a mí me marea solo el pensarlo. Enhorabuena!!

Y el segundo para dar la enhorabuena a todos los que han participado, aunque no hayan logrado terminarlo. Que sé que hay que tenerlos en su sitio solo para ponerse en la salida. Y en especial la enhorabuena a Pedro, compañero del equipo asturiano Noteoxides (compañero, pero no le conozco personalmente) que tuvo que sudar sangre para cruzar la linea de meta. Adjunto enlace del twitter de Corriendovoy donde se puede ver el video. Entrando en el estadio de la Cartuja, a 200 metros de meta… ahí está el hombre, peleándose con sus isquiotibiales. Enhorabuena, sé que al final lo lograste!! Ya se levantó bastante debate sobre qué hacer y qué no hacer cuando a alguien le pasa algo así, así que no voy a comentar nada más. Alguien que entrena duro tanto tiempo para algo así se merece poder disfrutar de esos últimos metros de gloria, seguro que para la próxima lo logras.

Y esta semana estaré en Gijón, en una carrera que aún no he hecho y de la que todo el mundo habla maravillas. A las 9 arrancamos del camping de Deva y nos esperan 24 km de montaña no muy dura. Así qué… a por otra!!

AGUS – ORIENTASELLA

Crónica con algo de retraso, pero aquí está!

Domingo 12 de febrero. Arriondas. O Les Arriondes, como más os guste. El equipo al completo, formado por Álex, Moi, Tomás y yo mismo llega a la zona de la salida, por una vez con tiempo más que suficiente. Viniendo hay niebla, y esta es una carrera de orientación… la cosa promete, va a ser esto la de dios.

La historia era: salida a las 10:00. A las 13:00:59, como mucho, habría que estar en meta con el mayor número de balizas encontradas y de pruebas superadas. A partir de ahí, cada minuto de retraso supone puntos de penalización.

Cogemos dorsales, nos preparamos, tomamos algo, y al poco nos plantamos más de 350 participantes en la zona de salida. Con algo de frío, la verdad. Los “listillos” como yo, que vamos de pantalones cortos no estamos muy cómodos. Pero nos cae bien!

Nos dan las últimas indicaciones, nos dan una ficha por equipo para sellar en cada baliza que encontremos y nos dan un mapa por persona, al cuál vamos echando un ojo antes de empezar pensando en la estrategia: lanzarnos directamente al bosque o pasar primero por la zona urbana, más fácil, pero según nuestro pensamiento, con mucha más gente a la hora de fichar nuestra tarjeta, lo que nos haría perder tiempo.

16809834_10211472274783170_939592883_n

Mapa de la zona de bosque

Finalmente decidimos lanzarnos al bosque, dejando la zona urbana para última hora. Posiblemente haya sido ya nuestro primer error, ya antes de empezar.

Y a las 10:00 clavadas arrancamos! Se ve claramente como mucha gente piensa como nosotros, primero al bosque, pero otros muchos se quedan por la ciudad. En la primera baliza ya nos liamos, y luego nos metimos por unos caminos a la vera del río Sella, una zona muy lenta.

Cada vez vamos encontrando menos gente, y es que el terreno era muy amplio. Es de lo que más me gustó, la mayoría de las balizas no podías encontrarlos por las aglomeraciones de gente, como suele pasar.

16776161_10211472276863222_40453698_o

Tomás, Moi y yo, perfectamente ubicados…

Por cierto… ni una gota de niebla. Eso no fue problema, aunque ya hubiera sido el no va más.

No voy a detallarlo todo, fueron varias horas dando vueltas, discutiendo en los cruces, dando la vuelta, encontrando a veces el camino casi por casualidad… un par de veces dando vueltas como locos en el punto donde sabías que tenía que estar la baliza y no aparecía, otra vez que perdimos muchííííííísimo tiempo para llegar a la baliza número 73… bajando monte abajo por donde no se podía bajar, tardando una eternidad, para al final darnos cuenta de que por debajo el camino pasaba al lado… y luego claro, todo ese desnivel perdido, hubo que recuperarlo.

Y el amigo Moi ya desecho, con una rodilla tocada, que al final fue el héroe. Acabábamos de encontrar una baliza y ya dijimos: o volvemos ya, o no entramos en tiempo ni de coña. Y nos olvidamos de la zona urbana, porque ya es imposible. Por caminos parecía que se rodeaba mucho, así que… de frente. Literalmente. Monte arriba, saltando alambradas hasta llegar a una carretera que serpenteando llegaba a la meta. Mirando cada poco el reloj y pensando internamente, yo al menos: imposible. No llegamos ni en broma.

16776819_10211472278263257_1673087291_o

Hay tiempo para todo…

Cogemos las últimas 2 balizas sin apenas perder tiempo, pero viendo como Moi cada vez va más cojo, y no puede mantener un ritmo alto ni en llano, ni en bajada. Pero como somos unos paquetes en esto, y no sabemos calcular, según vamos yendo hacia meta vamos viendo que oye… que igual… se llega!! Recuerdo decir: quedan 7 minutos!!! Como diciendo, vamos hostia, que lo tenemos! Enfocamos la última bajada a meta, muy larga, aguantando por Moi, dándole agua, animándole, pero forzándole hasta más allá del límite y viendo como nos vamos a quedar fuera (bueno, a penalizar, simplemente) por unos miserables segundos. Quedaban 4 minutos y algo desde un sitio donde al poco de comenzar habíamos superado la prueba de Tiro de la Rana.

Cruzamos por encima de la autopista. Ya estamos en Arriondas. Nos adelanta gente, pero ya vemos el arco de meta. Queda minuto y poco. Cruzamos el parque delante de las piscinas por el medio del prao y pasamos el pequeño puente. Moi se nos queda atrás, pero ya estamos en recta de meta, con el arco a tiro.

Álex, Tomás y yo, miramos los relojes, y justo antes de entrar al pasillo que nos hace la gente, nos paramos a esperar a Moi. Por unos segundos… estábamos en tiempo!!! Entramos los 4 juntos, y entrego la tarjeta en meta exactamente a las 13:00:43 !!! Fuimos los últimos en llegar dentro de tiempo, sin penalizar.

Y bueno, para nada sirvió, la verdad. Penúltimos de 24 equipos entre los pros. Que ojo! Suena mal, pero entre los populares habríamos quedado quintos de muchos más equipos! Aquí la gente controla. Pero lo importante es que es otra buenísima experiencia, de las mejores carreras que hice hasta ahora, entretenida en todo momento, como si en vez de 3 hubieran sido 8 horas. Y yo al menos aprendí mucho. Que los caminos, aunque parezca que no, son más rápidos que cruzar montes de frente. Que era bueno saber leer un mapa, la verdad… aprenderé!!! Una gozada, siempre pensando qué hacer, por dónde… y viendo como un paisano deshecho se deja la piel, y la salud, por no abandonar al equipo. OLÉ TUS COJONES MOI!!!

Ya en meta, avituallamiento, ducha calentina (que últimamente escasean) y “minisespicha”, como rezaba en el reglamento… miniespicha compuesta por un platu fabes con su choricín y su morcilla (pudiendo repetir, por supuesto), y de postre arroz con leche. Nos quedamos a cuadros. Las madres de los chavalucos que se van de viaje de estudios con el dinero de las inscripciones se lo curraron de lujo.

16810059_10211472276663217_1872617955_o

No soy yo de esa gente que saca fotos a todo lo que come y las enseña a todo dios… así que se la saqué al comedor donde nos fuimos sentando a fartucanos. Aquí sí, entramos en podio, fuimos los segundos en llegar…

Y después, entrega de premios y sorteos… interminables sorteos, que se yo, igual 50 cosas: quesos, 3 pares de playeros, vales para negocios de la zona, cojines, mochilas … bua, la de dios… y todo por 10 €!!!

RESUMEN: Experiencia que recomiendo a cualquiera. Muy entretenido, muy barato y diferente a lo que la mayoría estamos acostumbrados a hacer. Aquí además de correr rápido, hay que pensar!!! Y a pesar de ser 3 horas, se hace cortísimo. Encantado de haber conocido esta disciplina, me apuntaré a más fijo!

Y ahora… el domingo al Trail Cabeza L’Arcu, con el Capitán, Luis Alberto. Al barro, nieve, lluvia o solazo, lo que salga, que comienza mi temporada de trail, y hay que estar preparao pa lo que venga. Al ataque!!!

 

Crónica Media Maratón Corazón de Asturias – Luis Alberto

Tuve que decidir si apretar o ir de suave, sobre todo por la falta de motivación provocada en gran parte por cierto babayu que mejor se hubiera quedado callado… pero esta carrera y sus organizadores no se merecen esa mala propaganda.

Fue una gran carrera, en su linea, sin fallos. Con un gran Capitán (mucho ánimo fiera!!!) a los mandos de su micro. Gran participación de todos, siempre somos los mismos, los más correnderos de Asturias.

Como siempre, poco calentamiento. Que si saludas, que si paras, que si una carrerina para hacer bulto…

16790504_10211450274393174_1123417930_n

Foto de Manu Sainz. El equipo listo para la acción

Comenzamos la espera en la linea de salida colocándonos con la liebre elegida. Gran actuación de las liebres por cierto, llevándonos a todos a nuestras marcas.

Los primeros kilómetros no sabes si vas bien o mal. La gente de las 7 millas te adelanta y crees que vas lento, y aceleras pero no eres capaz de seguir ese ritmo. Piensas que la cosa ya va mal, pero los tiempos hablan por sí mismos: los 5 primeros km en 21′, muy rápidos, pero a gusto, por delante de la liebre de 1h35′.

16779935_10211450275073191_1539594285_n

Seguimos bien, adelantando posiciones hasta el km 10, que paso en 44′. Me veía bien. Empieza la recta de meta de las 7 millas, y ya sabes que a partir de aquí son solo 10 km a meta. Comenzamos a clavar los tiempos, a 4’30” hasta el km 16. Ahí ya la falta de preparación de una media a ese ritmo empieza a pasar factura, pero aguantamos a 4’45” los 4 km siguientes, hasta el 20. Ahí el cuerpo ya dijo que no daba más y me dejó clavado, con un bajón que ni el agua ni las ganas de bajar de 1h35′ consiguieron ayudarme a superar.

16790739_10211450274953188_840548331_n

Me dejé llevar hasta el final, que era muy frío. No dejaba de pasarme gente. El último km me salió a 5’37”.

Y así acaba esta media, que siempre recordaremos como una media fría, sin mucha alma, ese polígono sin gente, sin ánimos, esa carretera trasera pegada a la autovía…

Pero eso sí, el pueblo se volcó al paso de los corredores y ayudó a guardar, así y todo, un buen recuerdo.

GRACIAS. Seguro que volveremos a coincidir.

Cronicón Doble: Media Maratón Relevos Luanco // Farinato Race Gijón!!

El fin de semana apuntaba bien… y ya comenzó bien.

Sábado por la mañana. A pesar de correr en Luanco por la tarde, no tengo ganas de quedarme en casa esperando a que pase el tiempo, así que caen casi 11 km tranquilinos con Álex, “El Niño con el Forito de Rayas”.

Me preparo, y como la carrera empieza a las 4, obviamente, y como es obligación, calculo mal el tiempo, como algo casi atragantao y me pongo en marcha. Conmigo va Sonia, mi fan número 1, la que aguanta todas las pijadas que se me van pasando por la cabeza, una tras otra, y que en esta ocasión no corre. Y también va Marta, mi fan número 2, pero en proceso de convertirse en breves fan número 1 no mío, si  no de Motopollos. Y si no tuviera esa p… lesión, seguramente que no iría solo a animar… ni siquiera iría a competir… iría a ganar!

Y llegamos a Luanco más tarde de lo que me gustaría, pero con tiempo de sobra. Me cuesta, pero localizo a los otros 3 miembros del MEJOR EQUIPO DEL MUNDO, porque es lo que son; nos preparamos todos y vamos rápidamente a la salida de una carrera memorable.

Memorable sobre todo porque es la primera vez que estos 4 Motopollos corren juntos (y hasta uniformaos, que eso si que es difícil de conseguir…). Tres Motopollos originales y Un Motopollo acoplao, mano a mano, a dejarse la piel una vez más, pero esta vez, no solo por el bien individual, si no por el bien del equipo. Y como somos así de listos… ninguno sabe ni cómo es el recorrido, y lo que es aún peor… no hay foto de antes de la carrera… (claro, como apenas había por allí fotógrafos y no teníamos más que 2 móviles a mano…)

El ambiente es bestial. Muchísima gente conocida hasta por mí, que no suelo tener muchos muchos conocidos… Tomás, Lucía, Laura, Paco, Adrián, Eli que, como siempre, no para, Manu, Javier, más gente de Correr Asturias sobre todo, Óscar, Moi, Karol, la otra Laura… y varios que se me estarán pasando, además del espectáculo de zumba, contribuyeron a que la cosa se animara desde nada más llegar.

Y… arranca la carrera!!! Nuestro primer relevista es Torres. Porque se le cruzó un gato nada más salir, si no se hubiera pegao a la rueda de los de Piloña y otro gallo cantaría… pero así es el deporte.

16463486_250228612084873_688018600579750382_o

Foto de Pedro Pablo Heres. Torres tirando del grupo con energía

Mientras Torres se deja la piel, yo voy al coche a por el GPS que se me había olvidado. Al volver lo veo, y le animo. No se le ve mal, aparentemente… pero solo me guiña un ojo, ni un gesto más… uuhhhhhhh, malo. Lleva el corazón en la boca. Entre todo el tropel de gente apenas le veo llegar y darle el chip a Tote, que arranca justo después. Cuando localizo a Torres me comenta que el recorrido se hace duro, que se va alto de revoluciones todo el tiempo, y que hay que regular sobre todo en la salida. Tengo que decir que viendo su tiempo, me sorprendió. Rindió algo por encima de la idea que yo tenía, así que todo empezaba más que bien.

Turno de Tote. La verdad que es al que menos vi en carrera, pero vamos, solo con ver la inmensa sudada con la que llegó a meta… es obvio que se dejó la vida. Tremendo, ante eso poco más hay que decir.

16179332_1926890017542383_4058959654073509282_o

Foto de Manu Sainz, que ya había terminado su participación y se pasó al otro lado del cristal. Tote terminando el tramo más feo de la carrera. Aguanta!!

Le veo llegar, eso si, y llega el turno del Capitán y Presidente. Luis a la carga, sale como un sputnik. Y yo, empiezo a trotar un poco, y a moverme a ver si el GPS pilla señal. Le costó al cabrón.

16300407_250240682083666_3275664376705773755_o

Foto de Pedro Pablo Heres. Luis corriendo como alma que lleva el diablo, mientras el de Piloña se equivoca de dirección…

Pero poco antes de que Luis llegue ya estoy en nuestro “cajón”, esperándole. Minutos que se hacen eternos, aunque como se vería luego, el tiempo de Luis era más que bueno.

16443985_10211329770260646_1814789830_o

Foto de Marta. Esperando a que llegara el “tren”.

Y el “tren” llegó. Llega a meta el Capitán, que nunca falla, y ya me enredo pa cogerle el chip. Manazas de dios! Lo pongo y salgo escopetao.

Y recordando las palabras de Torres (regula al principio…, en 2 curvas estás asfixiao…), agarro y salgo a un ritmo de 3’25” el km (…). 200 metros claro. Luego ya veo que a ver a dónde vas a ir así, animal. Torres me anima en la zona adoquinada, y finalmente me sale un km a 3’46”. Más que bueno. El segundo km, el que más repecho tiene, a 4’06”, y animao adelantando gente, entre ellos, Laura Osorio, que sufría de lo lindo, la probe chavala. En torno al km 2 ya están Sonia y Marta animándome. Entre el 3 y el 4 era el tramo más feo. Por el espigón, llano, y bajo el ritmo por debajo de 4’15”, pa guardar fuerza y porque lo estoy pagando. Me vuelvo a cruzar con Laura, que yo creo que ni me escuchó animarla ya… y entonces veo los fotógrafos en fila india. Pedro Heres, Tano, Manu… no me da tiempo a hacer el tonto pa todo ellos, pero creo que cumplí!!!

Paso por contrameta. Marta, luego Sonia, y luego los 3 compañeros animando como locos. Así, como no va uno a forzar?

16492268_10211329854182744_998011157_o

Foto de Sonia en esa zona. Y el chaval que me sufriría en el sprint.

Y entro en recta de meta, picando pa arriba bastante más de lo que parecía. Un chaval al que adelanté antes del km 2 (El de amarillo en las fotos) lleva desde entonces pegado a mí… y me quiere adelantar! Eso nunca!!! Tranquilidad, calculo la distancia y saco todos los caballos posibles a relucir. Y sobran. Y la gente grita como si el que llegara fuera Fermín Cacho en la final del 1.500 en los JJOO de Barcelona del 92. Hasta rujo cuando vuelvo a ver a mis 3 compañeros, no me cabía dentro la fuerza que quería ponerle a las piernas. Y entro en meta. Y si la meta llega a ser donde la iglesia, con la euforia que llevaba, hasta allí hubiera sprintado. Dios, que a gusto me quedé.

Y allí estábamos los 4. Con un tiempo final de 1h28’35”. Más que contentos. Tengo que defenderme. Que a pesar de lo que pueda parecer en las fotos estas, fuí todo lo rápido que pude. Perdí 5 o 6 segundos por tirarme en el suelo, pero nada más. Se puede hacer el tonto y entregarse a la vez, y eso es lo que hice!

16422416_1926936550871063_8840986786315451783_o

Foto de Manu Sainz. Un crack, junto a otro crack, y a la derecha otro crack… y yo pol medio.

Después llegó el fin de fiesta. Un par de cañas los 4, con Sonia, Marta y Javier. Nos reímos, comimos, bebimos y pasamos un rato de los que merece la pena vivir. Hablamos de carreras, lesiones, y otros temas varios que el que quiera conocer, que se apunte pa la próxima. Siempre estamos en jornada de puertas abiertas!!!

Luego pa casa… y vuelta a la calle. Cumpleaños de Erik. Cenita y fiesta. Menudo cumpleaños que se montó el chaval, sería por gente! Varios de los que al día siguiente volvíamos a correr por ahí andamos… si es que…

16425754_10158151272480494_458013846501517514_n

Y el domingo… Farinato Race! Como no podía ser de otra manera, me duermo “ligeramente” (más de una hora) y casi se la lío al resto del equipo. Pero nos dió tiempo igual… pffff. Llegamos a Gijón, aparcamos tras 2 días dando vueltas y a por los dorsales, donde nos juntamos los 7 miembros del equipo que “competimos” (Cristian, Moi, Álex, Pegui, Guzmán, Iván y yo) y el equipo de logística (Laura, Camy y Silvia). Nos falta Tuto que no puede ir… habrá otra oportunidad!!! Y me sorprende mucho ver a David por allí, bien está que la gente se anime, todo el mundo que va a estas cosas las disfruta!!!

img_0515

Foto de Camy. Empieza la fiesta!

Veo a Luis en la salida, aunque él sale en la siguiente tanda, 20 minutos después… cago en… pero bueno, si se pone en modo jabalí nos coge de sobra!

16265923_1326131357430081_772956074067858716_n

Luis sonriente y como siempre, listo para todo

Y arrancamos. Tapones al principio, como siempre (mal hecho por la organización), y bueno, para mi fue la Farinato más floja que corrí hasta ahora, con mucho rato sin nada, muy monótono, pero luego ya empezó la fiesta. Cómo puede uno reirse tanto con el simple hecho de subir unos troncos por una cuesta. Qué risa en esa prueba, vaya barrizal, eso si que estuvo bien!! Y luego Cristian y Pegui rodando con los pies atados, luego barro a retorcer y más barro y más barro hasta las rodillas… y de lo que puedo estar orgulloso es de que, por PRIMERA VEZ… pude subir la cuerda!!!! SÍÍÍÍÍUUUuuuu!!!!

img_0594

Ahí estamos! Gracias a Camy que pilló toda la secuencia!

Y luego poco más. Pruebas que no se pueden pasar por estar llenas de barro, algún obstáculo demasiado complejo para mí y el pastor eléctrico. EL PUTO PASTOR ELÉCTRICO. Y voy y lo paso, con un par, pero nunca más, eso no puede ser sano. Venga hombre, es de locos.

En el antepenúltimo obstáculo nos pilla Luis!!! Grande como siempre. Fuimos muy tranquilos, pero aún así, recuperar 20 minutos… tuvo que correr como él sabe para llegar allí.

Y ya queda solo cruzar la meta y felicitarse. Y lavarse cada uno como pueda porque cada vez lo montan peor. Pues no pagamos poco precisamente…

16388557_10211300812376717_550492527_o-1

A mitad de carrera

16491617_10211330048267596_1532511976_o

Entrada en meta, como locos!

16409398_10211300811496695_1347586642_o-1

Euforia y celebración (Me encanta la cara de Moi…)

Y fin del fin de semana. Completito. Y ahora qué? Pues el día 12 nos vamos al Orientasella, a probar algo diferente, y luego empieza para mí la temporada de trail. A entrenar y darse caña, que los objetivos deportivos se acercan!!! Los otros objetivos, los de pasarlo bien, como se puede ver, se cumplen cada fin de semana, estés o no en forma.

PD: Felicidades al que haya conseguido leerlo todo!!!